jueves, 3 de febrero de 2011



Deivis Eliecer Cerrud
dcerrud@laestrella.com.pa
Una masa contra las reformas parece aumentar en medio de manifestaciones. Los diputados comenzarán el segundo debate mañana jueves. ¿Cederán a las presiones?

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Hace 18 h 7 min No habían pasado 24 horas con la aprobación en primer debate del proyecto 277 que reforma el Código Minero, y se empieza a avivar la chispa de protesta como un manantial caudaloso bajo la sombra de la montaña.

Los primeros estalladillos de violencia se dieron en la Universidad de Panamá cuando los estudiantes salieron a cerrar los cuatro paños de la transitada vía Transístmica a las 12 del mediodía en rechazo del documento.

Producto del repentino cierre, las calles laterales se comenzaron a congestionar y se afectó la atención en el Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social, ni decir del tráfico.

Los grupos unversitarios Pensamiento y Acción del Trabajo (PAT), Movimiento de la Juventud Popular (MJP) y el Bloque Popular Universitario (BPU) se unieron para impedir que los vehículos pasaran y así demostrar su oposición al Código Minero.

Los universitarios quemaron algunas basuras para así obstaculizar el tránsito total, lo que hizo que las autoridades se aceleraran a llegar al lugar.

La Policía Nacional rápidamente apareció en el lugar y los antimotines comenzaron a dispersar a los manifestantes utilizando gases lacrimógenos hasta cercarlos dentro del Campus Universitario.

El vicerrector de Asuntos Estudiantiles, el ingeniero Eldis Barnes, dijo a La Estrella Online que en las facultades de Economía, Humanidades y Comunicación Social, pegadas a la vía Transístmica, se suspendieron las clases de forma parcial, pero todo está reestablecido.

Otros focos

En la provincia de Veraguas también se dieron manifestaciones contra el Código Minero, pero no se salieron de la pacificidad. En Santiago los campesinos portando pancartas marcharon por los paños de la vía Panamericana, "La explotación minera representa la destrucción de Panamá", decía una de ellas.

En cambio, la jornada siguió y un grupo de ambientalistas, campesinos y estudiantes protestaron frente a las instalaciones de la Asamblea Nacional.

"Sí a la conservación de la vida", "Minería + muerte, Panamá sin minas", "No a la minería", son algunas de las pancantas que portaron los manifestantes, que fueron convocados esta mañana por ambientalistas como Raisa Banfield.

Banfield considera que se destruye el patrimonio con la explotación de la minería y asegura que de no lograr que se detenga la aprobación de la propuesta interpondrán recursos legales.

Las aguas parecen enturbiarse y sumarán más personas. Los ambientalistas se preparan para más manifestaciones y así demostrarle al Gobierno que no quieren el proyecto por amor al ambiente y al planeta.

Alida Spadafora, directora ejecutiva de fundación ANCÓN, explicó que insisten en la moratoria de un año para las concesiones mineras y planean demandar por inconstitucionalidad.

"Callados no vamos a estar", dice. Días atrás, el Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (Frenadeso) y sus frentes de luchas, como los educadores y el Suntracs, realizaron una marcha hasta la Presidencia y entre sus reclamos deploraban el proyecto.

Hoy, el presidente de la Comisión de Comercio, Aris De Icaza, rindió el informe para que el proyecto 277 entre a segundo debate, mientras en el pleno legislativo oficialistas y opositores discreparon

El diputado presidente de la Asamblea Nacional, José Muñoz, confesó que formalmente el segundo debate comenzará mañana jueves y seguirá el lunes 7. El panorama no parece cambiar. Y aunque los diputados pisan el acelerador ante una masa molesta para que el documento sea ley de la República, el ministro de Comercio e Industrias, Roberto Henríquez, quien llevó el proyecto ante la Asamblea y lo sustentó se mejora del infarto que le dio al salir del debate días atrás. ¿Será otra ley chorizo?

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